LOS TUAREG
Los tuareg , son un pueblo bereber o amazic en el desierto del Sáhara, cuando se desplazan cubren las necesidades de los animales y las suyas propias en el camino, puesto que viven en unidades familiares extensas las cuales van siguiendo a los grandes rebaños a su cargo. Tienen su propia escritura, el tifinagh.
El pueblo Tuareg habita en la zona central y occidental del Sáhara y el norte del Sahel. Para los Tuareg, el Sáhara no es un desierto, sino varios unidos que reciben el nombre de Tinariwen "los desiertos".
La población estimada es de más de 12 millones de personas que hablan lenguas bereberes.
Los tuareg están islamizados desde una época indeterminada, posiblemente hace siglos, a pesar de la inicial resistencia de todos los pueblos bereberes a convertirse a la religión de los invasores árabes.
Algunos autores creen que, antes de la llegada del Islam, los pueblos del norte de África eran cristianos y que el símbolo de la cruz ha permanecido entre los tuareg como una herencia del antiguo culto.
Con todo, el Islam es la religión "oficial" y hay una clase noble que se considera descendiente del profeta Mahoma, los ineslemen. El sacerdote islámico, el morabito, es un personaje central en la vida de los tuareg. No sólo es un hombre sabio, tanto en conocimientos laicos como religiosos, sino que oficia en las ceremonias matrimoniales, actúa de juez en las causas conflictivas, hace de curandero y ahuyenta a los malos espíritus.
La mejor manera de adentrarse en la identidad de un pueblo es mediante el conocimiento de sus actividades . En primer lugar su historia, que en el caso de los tuareg sólo es conocida por los textos de los antiguos cronistas árabes, dado que los europeos no los describen hasta el siglo XIX. Luego, su economía ganadera y la forma en que organizan su vida cotidiana en el desierto, con la tienda como centro del campamento y de la comunidad . Aún pueden verse algunas de sus tiendas en el desierto y en el Sahel, pero el ganado escasea y los tuareg asisten impotentes al epílogo de su existencia cultural. Más de mil años de vida nómada, que han construido su leyenda, conducen inexorablemente a una casa de adobe y una dieta de mijo.
La tienda es el símbolo de la vida nómada. Su emplazamiento deja residuos difíciles de detectar, de manera que los arqueólogos deben rastrear con sumo cuidado los indicios dejados por los pastores que la ocuparon. Sólo el sedentarismo, la vida en agrupaciones de casas permanentes, se asocia a la verdadera civilización. Los pueblos trashumantes parecen poseer una cultura liviana que se escapa entre los dedos de los investigadores. Por esta razón, los tuareg mantienen todavía en la imaginación de los europeos un halo de misterio y romanticismo que años de estudio no han conseguido disipar.
La construcción de la casa, su cuidado y mantenimiento son trabajos realizados por las mujeres en todas las sociedades pastoriles. Los tuareg utilizan dos tipos de tiendas, cubiertas por pieles o por esteras de cestería, piezas realizadas siempre por sus propietarias y colaboradoras, que encargan a los artesanos que trabajan la madera -a veces fulbe o agricultores sedentarios- la realización de los elementos que deben soportarlas.
La mujer es su propietaria, tiene un papel primordial en la conservación del orden del campamento y goza de gran autoridad, ya que el hombre se halla con frecuencia ausente durante días acompañando al ganado.
Como normalmente es más instruida que su marido participa en los consejos familiares y es consultada en lo referente a todos los asuntos que conciernen a la tribu. Recibe y hace los honores a los visitantes, de quienes merece un trato similar al de su esposo y su prestigio aumenta si sabe tocar la vihuela (imzad) y recitar poesías, a las que los tuareg son muy aficionados.
Si una mujer se considera ofendida o maltratada por su marido tiene derecho a divorciarse de él y expulsarle de su tienda, por lo que pueden encontrarse varones tuareg sin hogar que acampan por la noche con la única protección de un paravientos.
El divorcio no afecta la reputación de las mujeres, que encuentran pronto nueva pareja. Normalmente el primer matrimonio de una mujer acaba en separación, pues se produce cuando ella es muy joven, entre quince y veinte años, mientras que el hombre suele casarse hacia la treintena. Una vez formalizado el divorcio, la familia del varón debe devolver la dote de la novia.
La vida de las familias tuareg, discurre de campamento en campamento, los hombres cuidando del ganado y las mujeres de sus hijos, de la preparación de los alimentos, del mantenimiento de la tienda. Los dátiles, la leche y sus derivados, la carne más ocasionalmente, y los cereales intercambiados con los pueblos agricultores son la base de su alimentación.
En la actualidad el plato diario es un potaje de mijo, común a todos los pueblos sahelianos. El marido saca diariamente la ración familiar de la reserva y se la da a su mujer, o a una sirvienta si la poseen, para que la ponga en la muela y luego la cocine. La mujer, el hombre y sus hijos comen juntos, casi siempre de un solo plato y con los dedos, dentro o fuera de la tienda según el tiempo. Las visitas son frecuentes, y todos comparten lo que esté disponible, pues los tuareg son un pueblo generoso, en el que las personas intercambian regalos y se hacen favores, estableciéndose una red de dependencia que debe de ser la única forma de sobrevivir.
Al final de su vida, con frecuencia corta, él o ella hacen un gesto con la mano para indicar la unidad de lo creado y encaran la muerte con naturalidad y sin temor, pues se trasladan al mundo de los antepasados. El cadáver es lavado con agua caliente según un proceso muy ritualizado y envuelto en un paño antes de ser depositado en una fosa abierta en el desierto.
Esto que vais a leer abajo , es parte de una entrevista que un periodista le hizo a un Tuareg y que salio en la Vanguardia en febrero del 2007. En pocas palabras demuestran como son, como es su vida,
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante...
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser,¡porque cada uno ya es!
[...]
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad...!
-Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
-Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.
Siempre me disculpo por lo largo de mis articulos , y este no va a ser la excepción pero si quiero que conozcais algo de estos misteriosos nómadas del desierto ,no debo recortarlo mas . Espero les guste ,,,, Un abrazo inmenso de vuestro amigo Paujam


Hola Pau... que vida más fascinante, a pesar de ser nómadas, de tener por casa una tienda. Por tu escrito y por las palabras vertidas en la entrevista, se siente la felicidad que les invade... es fácil imaginar esa gama de colores en el cielo que ellos tienen la oportunidad de disfrutar, es un relato maravilloso, y hay una frase que me ha dejado quizás con un sentimiento extraño, al que no puedo darle un nombre, es algo que me ha llenado mucho ...
" Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡ Porque cada uno ya es! "
Besitos angelicales...........
PD : cuidate mucho, saludos y besitos a la flacucha.
Que pasó por fin con el PC?
Paujam, ni se te ocurra recortar ninguno de tus escritos, por largos que sean.
Siempre es un placer aprender cosas que no tenia la más remota idea de ellas.
Abrazos.
Te juro que me parecio estupendo, esa entrevista humanizo el post Impecable Pau muchas gracias por traer pequeños aprendizajes tan interesantes . Besos viajero
Muy interesante, y precioso. Cuesta trabajo imaginar, en estas ciudades nuestras un silencio tan grande que puedas oir el latido de tu corazón.
Gracias por poner a nuestro alcance cosas tan interesantes de este mundo tan variado. Hoy el desierto y en el anterior del "país del agua", maravilloso contraste.
Un abrazo.
En las peliculas siempre los han retratado como personas misteriosas, sabias y muy conocedoras de los misterios del desierto... a eso por tu articulo habrìa q agregar q son personas muy generosas... me parece q por fin hollywood hace honor y verdad a un pueblo.
Me ha encantado este articulo ya que nos presentas algo mas de un pueblo no muy conocido... y no te preocupes, jamas un articulo tuyo se hace largo de leer, ya q por las imagenes y el contenido siempre interesante pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Te quiero mucho!! miles de besitosssssss.
Querido amigo P.j, este artículo no tiene desperdicio, la entrevista me conmovio profundamente, me quede con el corazón encogido ante tanta verdad y "presencia de ser", pensar que nos estamos dirigiendo hacia la autodestrucción simplemente por haber perdido el autentico significado de la vida es muy triste, y lo peor aún es que con nuestra locura arrastramos a pueblos que has sabido mantener y desplegar en su día a día el autentico sentido de la vida y del ser.
Gracias amigo, por tú saber hacer a la hora de elegir temas.
P.D y gracias por tú interes, ya se que ultimamente no escribo mucho, pero es que aparte del trabajo, me matricule en un curso de filosofia y el tiempo me quedo muy llimitado, pero ten por seguro que me acuerdo de unos cuantos de vosotros, añoro leeros más y aunque escribo menos, aquí estoy, siempre con mis amigos especiales.
Un beso muy grande P.J ya sabes que siempre es un placer pasar por tu cuevita, lo digo desde el corazón. MUAK.
Me ha encantado, tu descripción y la entrevista. Es verdad que alli todo parece simple y profundo por eso nos atrae tanto su vida, aunque no se yo si seriamos capaces de soportarla a estas alturas je je.
Que bonito y que cierto eso de que aqui tenemos relojes y alli tiempo. No llevar reloj es un lujo sin lugar a dudas.
Un beso
Me ha encantado, HACE TIEMPO QUE ESTOY FASCINADO POR ESTA CULTURA, alguien podria decirme el significado de la cruz tuareg. yo tengo una doble rombo. me han dicho que es de nigeria si algien sabe algo se lo agradeceria pq me siento atraido por algo que no se que significa exatamente. Gracias
por cierto mi mail es peich666@hotmail.com